Fruto de la inmortalidad I
Fruto de la inmortalidad I
Como descendiente del monte Huaguo, adquieres un cuerpo tan fuerte como flexible. Tus antebrazos, firmes como el acero, te permiten blandir el arma con una potencia arrolladora. Tu cintura y piernas, increíblemente ágiles, te otorgan la destreza necesaria para esquivar los ataques enemigos con una facilidad asombrosa.