Encuentro con una sabia del desierto
Descripción
Valencia
Aquí era imposible orientarse.
Todo alrededor era un mar interminable de arena.
Parecía como si el desierto fuera un océano hecho de polvo dorado.
Durante el día, el sol abrasaba la piel sin piedad,
y por la noche, el frío calaba hasta los huesos.
Cada paso se volvía más pesado que el anterior.
Justo cuando el miedo y la incertidumbre empezaban a apoderarse de mí,
algo verde brilló a lo lejos, flotando sobre el mar de arena.
Un oasis.
El único lugar en todo el desierto donde se podía respirar tranquilo.
El agua azul relucía y comerciantes y viajeros se reunían allí.
Una anciana que conocí en ese lugar me dio valiosos consejos para cruzar el desierto con seguridad.
Gracias a sus palabras, reuní el valor necesario para seguir adelante,
rumbo al gran Castillo de Valencia, más allá de las dunas.
Objetivo
Encuentro con una sabia del desierto
- Otorgante
- Diario de viajes