El autoengaño que condujo a la catástrofe
Descripción
El final de la destrucción
Era más que evidente que mis palabras no iban a llegar a los que habían perdido la cordura y seguían adorando a Hadum.
Tiempo después, me dirigí al reino de Valencia, que sufría enormemente por la plaga oscura.
Avisé a todos los profetas, soldados e incluso a miembros de la familia real de los Nesser.
Todos ellos, sabiendo que los mismos cimientos de su nación estaban en peligro,
se alzaron y formaron un ejército en una última acción desesperada.
Hubo una gran batalla que segó la vida de incontables jóvenes, pero conseguimos destruir el Lucero del Crepúsculo y su altar.
No pasó mucho antes de que la plaga oscura empezase a remitir y desapareciese por completo.
Aún así, la voz seguía llamándome de algún lugar recóndito.
Objetivo
Ofrece consuelo al alma que habita en lo más alto de Valencia capital
- Otorgante
- Objeto