Recopilación: Tierra del Alba Radiante (Donghae)
Descripción
Las extraordinarias historias que tienen lugar en Donghae,
provincia de la Tierra del Alba Radiante.
Estantería
Rey de los Cerdos Dorados
[Recopilación] Historia del rey de los Cerdos Dorados
Capítulo 7: Codicia
Cheolong no quería que el pobre rey de los cerdos dorados sufriera más,
por lo que les cuenta al trotamundos y a Dolswe el sueño
que tuvo la primera vez que oyó hablar de los cerdos dorados.
Parece ser que los cerdos dorados son muy débiles frente
a la energía lumínica, como la del sol. ¿Será porque nacieron
de la energía umbría de las minas? Cheolong dijo que, tocando un
tambor janggu fabricando con pieles de cabras montesas y colocándole la
piel de un caballo blanco al rey, no aguantaría la energía lumínica
y se derretiría.
El trotamundos y Dolswe aceptan el plan y se reúnen con un
miembro del gremio Chorong, el más secreto de la Tierra del
Alba Radiante, y consiguen obtener el cuero de caballo blanco.
Sin embargo, en el momento de la verdad, el trotamundos le da
el cuero de caballo blanco a Dolswe en vez de al funcionario.
Sabía que el funcionario y el delegado no matarían al rey,
sino que abusarían de él para que produjera más oro.
Dolswe comprende las intenciones del trotamundos y espera en
silencio la señal. Tal y como sospechaban, el funcionario intenta
capturar con vida al rey de los cerdos dorados. Antes de que lo
lograse, Dolswe le coloca la piel de caballo blanco encima al rey.
Este empieza a derretirse, convirtiéndose en oro puro, y los
allí presentes protagonizan un espectáculo deleznable; peleándose
por hacerse con el oro que cae del cuerpo del rey de los cerdos dorados.
En aquella cueva donde vio su fin el rey de los cerdos dorados,
solo quedó la codicia sin fin de los humanos.
Cheolong no quería que el pobre rey de los cerdos dorados sufriera más,
por lo que les cuenta al trotamundos y a Dolswe el sueño
que tuvo la primera vez que oyó hablar de los cerdos dorados.
Parece ser que los cerdos dorados son muy débiles frente
a la energía lumínica, como la del sol. ¿Será porque nacieron
de la energía umbría de las minas? Cheolong dijo que, tocando un
tambor janggu fabricando con pieles de cabras montesas y colocándole la
piel de un caballo blanco al rey, no aguantaría la energía lumínica
y se derretiría.
El trotamundos y Dolswe aceptan el plan y se reúnen con un
miembro del gremio Chorong, el más secreto de la Tierra del
Alba Radiante, y consiguen obtener el cuero de caballo blanco.
Sin embargo, en el momento de la verdad, el trotamundos le da
el cuero de caballo blanco a Dolswe en vez de al funcionario.
Sabía que el funcionario y el delegado no matarían al rey,
sino que abusarían de él para que produjera más oro.
Dolswe comprende las intenciones del trotamundos y espera en
silencio la señal. Tal y como sospechaban, el funcionario intenta
capturar con vida al rey de los cerdos dorados. Antes de que lo
lograse, Dolswe le coloca la piel de caballo blanco encima al rey.
Este empieza a derretirse, convirtiéndose en oro puro, y los
allí presentes protagonizan un espectáculo deleznable; peleándose
por hacerse con el oro que cae del cuerpo del rey de los cerdos dorados.
En aquella cueva donde vio su fin el rey de los cerdos dorados,
solo quedó la codicia sin fin de los humanos.