Recopilación: Tierra del Alba Radiante (Donghae)
Descripción
Las extraordinarias historias que tienen lugar en Donghae,
provincia de la Tierra del Alba Radiante.
Estantería
Historia de la provincia de Donghae vol. 3
[Recopilación] Los niños que mojaban la cama
Los niños que mojaban la cama II - El travieso Aburrekkebi
Tal y como confiaba Minsu, el trotamundos pudo atrapar al verdadero culpable.
¡Nada más y nada menos que un dokkebi!
«Ja, ja, ja. ¡Voy a divertirme esta noche también!
¡Seguro que los engañaré a todos si vuelvo a poner
agua de hierba silvestre hervida!»
El trotamundos lo atrapó y le dio una lección.
«¡Ahhhh, qué susto! ¿Quién eres tú?
¡Au! Lo siento, hablemos como las personas civilizadas, ¿vale?»
De esa forma, averiguó que ese dokkebi, llamado Aburrekkebi,
les gastó la broma de hacerles creer que los niños
habían mojado la cama porque estaba aburrido.
Verlos el día siguiente teniendo que pedir sal le parecía
lo más gracioso del mundo.
Cuando le contó esto a Minsu, este dijo:
«¡Pero si nos hubiera dicho que jugásemos juntos,
lo habríamos hecho! Bueno, dile que nosotros seis queremos jugar con él.»
El trotamundos transmitió las palabras de Minsu a Aburrekkebi.
A este le pareció muy bien, pero había algo que le llamaba la atención.
«¿Seis niños? ¡Qué raro!
Estoy seguro de que les gasté la broma a cinco niños...»
Tal y como confiaba Minsu, el trotamundos pudo atrapar al verdadero culpable.
¡Nada más y nada menos que un dokkebi!
«Ja, ja, ja. ¡Voy a divertirme esta noche también!
¡Seguro que los engañaré a todos si vuelvo a poner
agua de hierba silvestre hervida!»
El trotamundos lo atrapó y le dio una lección.
«¡Ahhhh, qué susto! ¿Quién eres tú?
¡Au! Lo siento, hablemos como las personas civilizadas, ¿vale?»
De esa forma, averiguó que ese dokkebi, llamado Aburrekkebi,
les gastó la broma de hacerles creer que los niños
habían mojado la cama porque estaba aburrido.
Verlos el día siguiente teniendo que pedir sal le parecía
lo más gracioso del mundo.
Cuando le contó esto a Minsu, este dijo:
«¡Pero si nos hubiera dicho que jugásemos juntos,
lo habríamos hecho! Bueno, dile que nosotros seis queremos jugar con él.»
El trotamundos transmitió las palabras de Minsu a Aburrekkebi.
A este le pareció muy bien, pero había algo que le llamaba la atención.
«¿Seis niños? ¡Qué raro!
Estoy seguro de que les gasté la broma a cinco niños...»