Diario de viajes de Igor Bartali
Descripción
Registros del joven Igor Bartali
Estantería
Diario de viajes de Igor Bartali: volumen XII
Requisitos
Completa la misión: mision principal de Calpheon o «[Ayuda especial] Nota de Fughar #6» y alcanza el nivel 51
El aventurero que despertó de la pesadilla
10 de julio
El responsable del establo me dio un papel donde ponía que se buscaban mercenarios para explorar las ruinas.
Me dijo que podría ser la oportunidad perfecta para volver a ponerme en marcha.
Fue como despertar de un sueño. Le di las gracias y me uní al grupo de mercenarios.
Nos costó mucho encontrar las ruinas, miramos por todos lados sin éxito aparente.
Cuando caímos presa del cansancio y del aburrimiento escuchamos un sonido al oeste.
Nos acercamos y vimos por fin la entrada que estábamos buscando.
El ruido procedía del derrumbamiento que había bloqueado la entrada a las ruinas.
Se nos cayó el alma al suelo: las habíamos encontrado al fin y no podíamos entrar.
Fue entonces cuando un compañero me preguntó si estaba preparado para ir de aventuras.
Me susurró al oído con una voz fría y rasposa: ¡Ve!
Con su fuerza pude cargar la potencia suficiente como para destruir las rocas de un solo puñetazo, despejando la entrada.
El responsable del establo me dio un papel donde ponía que se buscaban mercenarios para explorar las ruinas.
Me dijo que podría ser la oportunidad perfecta para volver a ponerme en marcha.
Fue como despertar de un sueño. Le di las gracias y me uní al grupo de mercenarios.
Nos costó mucho encontrar las ruinas, miramos por todos lados sin éxito aparente.
Cuando caímos presa del cansancio y del aburrimiento escuchamos un sonido al oeste.
Nos acercamos y vimos por fin la entrada que estábamos buscando.
El ruido procedía del derrumbamiento que había bloqueado la entrada a las ruinas.
Se nos cayó el alma al suelo: las habíamos encontrado al fin y no podíamos entrar.
Fue entonces cuando un compañero me preguntó si estaba preparado para ir de aventuras.
Me susurró al oído con una voz fría y rasposa: ¡Ve!
Con su fuerza pude cargar la potencia suficiente como para destruir las rocas de un solo puñetazo, despejando la entrada.